Inevitablemente se han de hacer sacrificios menores en beneficio de objetivos mayores:
-No televisión (radio permitida)
-No Internet (excepciones: Mail, BOE, universidad, estudio y MSN muy controlado).
Archivos para 23/07/08
Sentado ante mi ordenador, alguien me decía silenciosamente a través de una ventana de messenger:
- Te creía asexual y lo que me cuentas te hace un poco más humano, imperfecto, impuro. Te has dejado guiar por el amor y por el sexo.
Una persona distinta, la que me hizo mostrarme humano, me decía esta vez por teléfono:
- Hablabas de pureza y sin embargo me ocultabas una parte de ti a la que otras personas sí que han tenido acceso. Además te enfadaste con cierto odio… Y me di cuenta de que eras imperfecto.
Hoy, alguien diferente a los anteriores que días atrás me miraba con ojos totalmente distintos, decía con cierta sinceridad vestida de ironía:
- Eres un poco prepotente. Creído.
La del teléfono, me dijo:
- Es que yo te veo un poco pretencioso.
Recibía esos puños acomodados por el guante que suponía el “poco” y el cariño que tras esas palabras intuía. No podía obviarlos. Los primeros descubrieron mi humanidad, mi imperfección. A menudo he confundido a los demás con una imagen de mí fabricada en mi razón pura que poco tiene que ver con mi yo real, producido en partes diferentes y extremas de mi cuerpo. Desde mi polla hasta mi cabeza. Y esa soberbia que algunos objetaban provenía de esas mismas fábricas, de mi yo natural opuesto al ficticio que predica la humildad. No podía negarla, porque yo incluso he sentido conscientemente esa prepotencia sin poder evitarla. Una soberbia que no era fruto más que de la desconfianza que he ido cosechando durante estos años y la inseguridad en mí mismo por un rechazo que yo creo producir en ciertas personas. Soberbia. Si los demás te dan la espalda, no cuesta nada creerse cualquier cosa respecto a ellos. Nadie mira para juzgar tu mentira. Pero una vez están cerca, te los encuentras frente a frente, te hablan… Ya no puedes crear mierda sin mancharse uno mismo. La frase ronda: Uno recoge lo que siembra. Además, siempre hay una especie de impuesto, por lo que quien siembra poco, recoge nada. Quien siembra mal, o nada, empeora aún más. Y quien siembra bien, queda igualmente con balance positivo. Si siembras mierda, recoges aún más mierda.
Comentarios recientes